RELATOS

No me dejes sola 1ª parte

10 Jul , 2015  

PRIMERA ENTREGA | Michiru

Hace tiempo que no salgo de estas cuatro paredes, quizás es porque ya no tengo a nadie con quien salir… Antes tenía un amigo con el que pasaba muchas horas, y si algún día no podía verme al día siguiente se presentaba con un vestido nuevo. A mi me encanta tener vestidos nuevos, tengo muchos en el armario y otros están en el baúl, porque no son de temporada. Mi armario es muy grande pero aun así está lleno de ropa y zapatos.

A veces cuando me aburro, empiezo a probarme uno a uno los vestidos y recordando momentos que he pasado cuando los llevaba o el motivo por el que me los ha regalado. Porque a veces simplemente me los compraba porque sabía que me gustarían. Pasábamos muchas horas hablando y hablando, de cualquier cosa, por poco interés mutuo, solo por intentar entender el porqué de las cosas o de la forma de pensar de algunos colectivos. Casi podríamos  haber escrito un libro con todas las conversaciones y conclusiones que sacamos.

Muchas veces íbamos a parques, a veces solos y otras a encontrarnos con los amigos. Esas tardes eran también divertidas y a veces venía alguno nuevo al que no parábamos de hacerle preguntas, pobrecillos los nuevos, jeje.

Recuerdo que una vez cogimos las barcas del lago que hay en el centro del parque en cada barca éramos unos 4 o 6, otros se quedaron en tierra por miedo a caer al agua, la verdad es que se entiende, porque ese agua no huele muy bien. Pues todo fue bien, un paseo tranquilo y agradable. Nos acercábamos al embarcadero y detrás nuestro estaba unos de nuestro grupo; con la mala suerte de que ellos no controlaron la distancia y la velocidad, nos pasaron y se chocaron con el embarcadero, todos se fueron al agua, parecían perros remojados cuando consiguieron salir, excepto uno que saltó de la barca a una que había al lado, pero tubo un aterrizaje un tanto gracioso.

Pero para mi los mejores momentos son cuando estábamos solos en el parque, paseando, leyendo libros, hablando, mirando a la gente que pasaba, o cuando me enseñaba nuevos juegos que se había descargado en el móvil.

Miro mi calendario y compruebo que no quedan más meses para pasar, ya he perdido la cuenta de los días que hace que no viene a verme, y yo no se ir a esos sitios sin él, no se como llegar. Y aunque lo supiera… no sería lo mismo. Tampoco puedo comunicarme con él, me compró muchos vestidos y zapatos bonitos, pero nunca un móvil para poder llamarle. Lo único que puedo hace es esperar y esperar… Intento pasar el tiempo entretenida, pero ya no se que más hacer, mi peluche no me da conversación, siempre me mira con la misma cara, no se si ni siquiera me oye. Ya me cambiado tantas veces que no me quedan ánimos para cambiarme más, me he hecho miles de peinados, y varios cortes. Me he puesto todos y cada uno de los zapatos que tengo, hasta los primeros que tuve, son los que le conocí. Y he practicado los bailes que me enseñó, pero tampoco tengo un aparato de esos que hacen música, así que he tenido que hacer memoria de las canciones y tararearlas para acordarme del ritmo y los pasos.

Hasta he cambiado de sitio los muebles. Ya no se que hacer, estaba desesperada, ¿porqué no ha vuelto a verme? ¿Se ha cansado de mi? ¿Se ha enfadados conmigo por algo? ¿ o es que no tiene dinero para más vestidos? Me da igual que no me traiga más, pero que venga, quiero volver al parque a pasar horas tumbados en el césped. Me he sentido muy sola y triste. Hasta que has llegado tu Takushin.

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