RELATOS

Un pequeño grito de socorro

7 Oct , 2015  

Te odio, te odio por hacerme sufrir, desvelarme por las noches, hacer que dude aún más de mi, de mis objetivos. Me haces sentir triste por no poder decirte lo que siento, no poder darte esos besos y esos abrazos que no tienen dueño y gritan tu nombre cada vez que oígo tu voz o leo tu nombre. Por no poder animarte cuando llegas abatido a casa, cansado de un día duro e intenso, y lo único que puedo hacer es estar al otro lado esperando, dejando pequeños pétalos a la espera de que los veas, los juntes y te des cuenta de su significado.

Tengo miedo por lo que siento. Por todo el daño que me puede hacer, porque ya lo he sufrido una vez antes y  lo he podido evitar durante años; hasta que has aparecido tu. Tan tímido y despreocupado, galán y atento, pero no se si por mi o con todas por igual. Solo se que en mi interior hay un vacío que se ha llenado de un cúmulo de sensaciones a la espera de ser remplazados por un montón de momentos juntos, que ya no hay sitio para ningún hombre más. Has ocupado ese lugar lleno de telarañas, que ahora es un caos que me trae loca día si y día también hasta que la luz inunde cada rincón con tu presencia.

, ,

By  -    



1 Response

  1. El Caminante dice:

    Sin lugar a dudas, cuando escribes en caliente es cuando mejor creas y más arriba llegas. Sobrecogedor hasta la última palabra.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: