RELATOS

Vida eterna

10 Jul , 2015  

Los nombres de los personajes son palabras japonesas, para que entendáis algunos detalles aquí dejo el significado.

Byojaku: enfermedad, locura

Nyngyo: muñeca

Shi: muerte

Nanimo: nada

Mugon: silencio

Eien: eternidad

Nihueba: lugar al que escapar.

Este suceso que voy a contaros, tuvo lugar en el laboratorio de un cientifico loco, su nombre era Byojaku.

Decían de él que estaba enamorado de una muñeca a la que llamaba Nyngyo, y que tenía vida. Los niños se burlaban de él cada vez que salía al pueblo. Cuando volvía a su casa se encerraba en el laboratorio y empezaba a experimentar. Tenía una colección de muñecas, todas muy bonitas y bellas, pero su favorita era Nyngyo, a la que no se atrevía ni a tocar. Mientras que a las otras, o les faltaba un brazo o tenían dos cabezas.

Byojaku experimentaba con ellas, su objetivo era dar vida a alguna de esas muñecas para que Nyngyo tuviese una amiga y no estuviera sola cuando él se fuese.

El panorama del laboratorio esa desolador, todo estaba desordenado, habían muñecas descuartizadas por todas partes, pero a pesar de faltarles un brazo o una pierna, mantenían la sonrisa en la cara. Eso hacía entristecer a Nyngyo,porque se sentía aun más sola a pesar de que la habitación estaba llena de muñecas como ella. Pero la única razón por la que los otros muñecos, a pesar de su lamentable estado seguían sonriendo, era que no tenían vida y Nyngyo se pasaba horas y horas llorando desolada, hasta que llegaba Byojaku y la consolaba.

Un día Byojaku llegó a casa como de costumbre, pero no entró al laboratorio hasta al cabo de un rato, y cuando lo hizo, Nyngyo había preferido que no lo hubiera hecho.

Byojaku se tambaleaba de un lado a otro y pronunciando sonidos que la muñeca no lograba entender. De repente se paró y se quedó mirando fijamente a Nyngyo, empezó a vocalizar algo así como que ya tenía la solución, y se acercó a la muñeca, la cogió, y sin darle tiempo a decir nada empezó a descoserle el brazo derecho.

La dejó caer, cogió el primer objeto punzante que encontró y empezó a hacerse cortes por todo el cuerpo, hasta que finalmente cayó al suelo, al lado de Nyngyo, que estaba llorando por lo sucedido. Byojaku se la quedó mirando y entre lágrimas le pidió perdón por ser un científico loco y por haberla maltratado. Pero la muñeca no contestó y Byojaku cerró los ojos.

Se produjo un gran silencio. Byojaku abrió los ojos y no vio nada más que la oscuridad, el silencio era absoluto. A lo lejos de esa oscuridad, en algún lugar, vio que algo se acercaba, tenía forma de ser humano, de una chica para ser más exactos, pero él sabía que no lo era. Cuando estaba lo suficientemente cerca, esa muchacha le extendió la mano, él se echó hacia atrás pero chocó con algo. Al volverse vio a otra muchacha acompañada por un chico con el pelo negro como la oscuridad que les envolvía. Ésta dijo:

– No temas, no te vamos a hacer daño. Ésta es Shi, viene a buscarte, y nosotros Mugon y yo, Nanimo, le acompañamos.

-Pero, ¿donde estoy?- Preguntó asustado.

– Estamos en el camino de EIEN, dirección a Nihueba. Si te quedas aquí, vagarás para la eternidad.- dijo Shi.

– ¿Y qué es Nihueba, y que sois vosotros?- cada vez tenía más dudas, más preguntas asaltaban su mente desconcertada.

– Es normal que tengas miedo,- dijo Mugon con el ceño fruncido – pero no hagas ruido.

Byojaku asintió con la cabeza. Shi empezó a explicarle:

– Yo soy la muerte, Nanimo es la nada y Mugon es el silencio de los muertos. Estás en el camino entre la vida y la muerte. Hemos venido a buscarte porque tu tiempo de vida se ha terminado. – Su voz penetraba en Byojaku, que no se atrevía a hacer el más leve movimiento. -Nihueba será tu nuevo hogar, allí estarás bien y entenderás todo lo que en vida no entendiste. Ahora tienes un minuto para despedirte de alguien que amas.

Byojaku no quiso despedirse. Se fue a Nihueba, no quería ver a su amada Nyngyo sufriendo. Ésta permanecía en el suelo al lado del cuerpo sin vida de Byojaku, llorando casi sin aliento. Ante ella aparecieron Shi, Nanimo y Mugon. Pidió a Shi que la llevase con Byojaku, Shi se arrodillo, cogió la cabeza de la muñeca, la apoyó en sus piernas y mientras le acariciaba le dijo:

– Sabes que no puedo hacerlo, tu no eres como Byojaku, eres una muñeca, no puedes morir. La vida te tiene atrapada y por mucho que lo intente no puedo llevarte con nosotros.

Mientras Shi hablaba, Nanimo le cosía el brazo con uno de sus cabellos.

– Pero. ¿Ahora qué haré yo sola, sin nadie que me cuide? Me daba calor y amor.- decía entre lágrimas.

– No lo se Nyngyo, no lo se. – Sacó un papel y se lo dio. – Ten, esto me lo dio  para ti. Que tengas suerte. Adiós.

Poco a poco la imagen de los tres iba desvaneciéndose. Nyngyo leyó la nota:

Shi dice que no puede traerte, pero te prometo que encontraré una forma.

Con cariño:   Byojaku

  1. D. : No volverás a estar sola. Lo prometo.

(28/11/2011)

 

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